lunes, 15 de mayo de 2017

NARRADOR



Imagen recogida de la red

Desde ese día nadie vende barquillos en el parque, ni helados, piruletas o palomitas. Fue demasiado impactante aquel acontecimiento y nadie quiere volver a recordar. Ahora los niños juegan en los columpios o se deslizan por el tobogán. Algunos críos llevan sus patines o intentan esconderse por detrás de los árboles, haciendo un amago de escondite. El color lo pone desde hace unos meses, un señor que vende globos Disney y que observa demasiado.

Quisiera existir para poner sobre aviso a los padres, algo me dice que no tiene buenos pensamientos.

Nani. Mayo 2017

6 comentarios:

  1. Qué miedo, Nani. No me fío de nadie con toda la que está cayendo.
    Tengo el corazón asustado.

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  2. El párrafo del final conecta a la perfección con el titulo, dándole bastante sentido al relato.

    Buen intento Nani.

    Un saludo.

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  3. Los niños juegan.... Pero todo lo vivido permanece en el parque y ese señor que vende globos(-consigues que nos cause extrañeza e inquietud). Muy bueno.

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  4. Los niños juegan.... Pero todo lo vivido permanece en el parque y ese señor que vende globos(-consigues que nos cause extrañeza e inquietud). Muy bueno.

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  5. Un narrador omnisciente que quisiera serlo en primera persona. Buena propuesta, Nani.
    Muchos besicos.

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  6. Resulta extremadamente inquietante...
    Habrá que vigilar al de los globos Disney, tiene mala pinta.

    Besos.

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LA PUERTA ABIERTA Y LA LUZ TENUE... PASA.